Al pan… pan.
Esto en una historia real (como todas).
Sucedió en un lugar de La Mancha de cuyo nombre no puedo acordarme.
A Carlitos (nombre falso) le habÃan enseñado de pequeñito que tirar el pan era pecado, asà que un dÃa, cuando creció, se le ocurrió un dÃa poner un contenedor en la puerta de su casa, para echar allà el pan que él no podÃa comer y poder dárselo un tiempo después a sus gallinas. Esa noche se fue a dormir muy contento porque sentÃa que habÃa hecho una buena acción.
Pero al levantarse por la mañana… Milagro. Resulta que todos los vecinos de su pueblo habÃan aprovechado aquel contenedor para tirar su pan duro (porque todos ellos habÃan sido educados en tiempos de guerras y claro, sabÃan tambien que tirar-el-pan-era-pecado-mortal).
Total… resumiendo… Que a los pocos meses Carlitos habÃa puesto 10 (diez) contenedores más por todo el pueblo, y le daba de comer gratis a todas las gallininitas de la zona y… ya estaba por expandirse a los pueblos de alrededor cuando llamó la atención de un Concejal de la zona que dijo:
- Eh. Usted. Venga para acá… ¿Tiene permisos de manipulación de alimentos? ¿Y de utilización de la vÃa pública? ¿y de…?
. . .
El final ya podéis imaginarlo.
¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ¿ ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! !
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12.07.07
Todo lo demás, Lo bueno, Lo malo
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